sábado, 30 de marzo de 2019

DEVOCIONES DE NUESTRA CONGREGACIÓN E IGLESIA

¿Conoces todas estas devociones? ¿Cuál es tu favorita?

(TOMADO DE ALETEIA)

La Iglesia intenta santificar el año entero celebrando cada día a los santos del día, o las fiestas y solemnidades especiales. Pero también a cada mes del año la Iglesia dedica una devoción particular. La elección de esa devoción mensual es hecha en base a algún acontecimiento histórico o alguna celebración litúrgica especial.
Estas devociones surgieron espontáneamente a lo largo de la vida de la Iglesia, y no siempre es posible determinar exactamente la fecha y el lugar de origen. Y esto puede cambiar de un país a otro, dentro de la unidad de la Iglesia respetando la saludable diversidad; especialmente las diferencias culturales del Occidente y del Oriente católicos. En el libro “Oraciones de todos los tiempos de la Iglesia” (Ed. Cléofas, 1998) puedes encontrar oraciones para todas estas devociones.
Conoce algunas de ellas:
En enero, la devoción está dedicada al Santísimo Nombre de Jesús,
porque ocho días después de Navidad, san José lo circuncidó dándole el sagrado nombre. La Iglesia celebra ocho días después de Navidad, el 2 de enero, de acuerdo con el “Directorio de la Liturgia” de la Conferencia Episcopal Brasileña, la fiesta del Santísimo Nombre de Jesús.
El ángel le dijo a María: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús” (Lc 1, 30-31). A causa de las fiestas en enero que pertenecen a la infancia de Cristo, enero también se ha vuelto el mes dedicado a la santa infancia de Jesús.
Febrero es el mes de la Sagrada Familia
 Porque después de las celebraciones de Navidad, la Iglesia la venera. Fue en la Sagrada Familia que Jesús vivió toda su vida antes de comenzar su vida pública para la salvación de la humanidad. Ahí, él aprendió las cosas santas, trabajó con manos humanas, obedeció a sus padres y se preparó para la gran misión.
Mirando la Sagrada Familia la Iglesia desea que las parejas y los hijos aprendan a vivir según la voluntad de Dios. “El mundo sería mucho mejor si la Navidad no fuera un día, si las madres fueran María y los padres fueran José”. Aunque el inicio de la Cuaresma cambie de acuerdo con el calendario civil, una buena parte de febrero nos da espacio de tiempo entre las celebraciones de Navidad y una mayor atención a la vida pública y el ministerio de Jesús, que se lleva a cabo en la Cuaresma.
Marzo es el mes de la devoción a san José,
Porque su fiesta mayor es el día 19 de marzo: San José, el esposo de la Virgen; el hombre justo que tuvo la honra y la gloria de ser escogido por Dios para se el padre adoptivo de su hijo hecho hombre.
Le tocó a José darle el nombre de Jesús. En este mes la Iglesia nos invita a mirar este modelo de padre amoroso, esposo fiel y casto, trabajador dedicado, listo a hacer, sin demora la voluntad de Dios. La Iglesia le rinde culto de “protodulia” (primera veneración).
Existen muchas oraciones dedicadas a san José, la letanía en su honor, el tercio de san José, etc.. Santa Teresa de Ávila dijo que siempre que le pedía algo a san José, en una de sus fiestas (19 de marzo o 1 de mayo), nunca dejó de ser escuchada. Todos sus Carmelos reformados tuvieron el nombre de san José.
El mes de abril está dedicado a la Eucaristía y al Divino Espíritu Santo.
Casi siempre el día de Pascua cae en abril; e incluso cuando cae en marzo, el periodo pascual de 40 días continúa en abril. La Eucaristía es el centro de la vida de la Iglesia. Ella es el sacrificio de Cristo que se actualiza (se vuelve presente) en el altar, en la celebración de la misa; y alimento (banquete) del cordero que se da como alimento espiritual.
Es la mayor prueba de amor de Jesús con nosotros. Además de la misa, Él permanece en estado de víctima ofrecida permanentemente al Padre en nuestros sagrarios, para ayudarnos en todas las necesidades y estar siempre con nosotros. “Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo” (Jn 13,1).
Mayo es el mes de la Virgen María
 porque está lleno de sus fiestas: 13 de mayo (Nuestra Señora de Fátima), La Visitación (31 de mayo); y por ser la Madre de Dios y nuestra, el mundo cristiano conmemora el día de las madres el segundo domingo de mayo, (en algunos países el día 10) rogándole que defienda, proteja y auxilie a todas las madres en su difícil misión.
La devoción a la Virgen María quiere destacar el papel fundamental de ella de mediadora de todas las gracias, intercesora permanente del pueblo de Dios, modelo para las madres cristianas, pura y santa, siempre lista y dispuesta a hacer la voluntad de Dios. Es el mes por excelencia para que las novias se casen y se consagren en sus bodas a Ella, es el mes de rezar el Rosario y su bella letanía lauretana.
Junio es el mes del Sagrado Corazón de Jesús.
 Una devoción que comenzó alrededor del año 1620 cuando Jesús se la pidió a santa Margarita María Alacoque. Fue extendida en el mundo por san Claudio de La Colombiere, que era director espiritual de la santa. Era un tiempo en que había una peligrosa herejía llamada jansenismo, que impedía a los católicos comulgar con frecuencia e inculcaba miedo de Dios a la personas.
La devoción al Sagrado Corazón muestra a un Jesús humano, misericordioso, listo a perdonar como el Padre al hijo pródigo; y que anima a la participación de la Adoración a la Eucaristía y a recibir la comunión el primer viernes de cada mes. Conocemos la bella letanía del Sagrado Corazón de Jesús e innumerables oraciones compuestas por los santos.
Julio está dedicado a la Preciosa Sangre de Nuestro Señor;
 y la fiesta específica es el primer domingo del mes. La Sangre de Jesús es el “precio de nuestra salvación”. La piedad cristiana siempre manifestó, a través de los siglos, especial devoción a la Sangre de Cristo derramado para la remisión de los pecados de todo el género humano, y atravesando la historia hasta el día de hoy con su presencia real en el sacramento de la Eucaristía.
El Papa Juan Pablo II, en su carta apostólica “Angelus Domini”, subrayó la invitación de Juan XXIII sobre el valor infinito de esa Sangre, de la cual “un sola gota puede salvar al mundo entero de cualquier culpa”.

Septiembre mes de la Biblia,
con la finalidad de que el pueblo católico se acerque más a ella, la lea y medite, la conozca y profundice en sus conocimientos bíblicos, promoviendo cursos bíblicos, etc. No sin razón es que san Pedro dijo: “Pero, ante todo, tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia; porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres movidos por el Espíritu Santo, han hablado de parte de Dios” (2P 1,20-21).
La Carta a los Hebreos nos recuerda que “ciertamente, es viva la Palabra de Dios y eficaz, y más cortante que espada alguna de dos filos. Penetra hasta las fronteras entre el alma y el espíritu, hasta las junturas y médulas; y escruta los sentimientos y pensamientos del corazón” (Hb 4,12).
Octubre es el mes del Rosario y de las misiones.
 Del Rosario porque la Europa cristiana se vio libre de la amenaza musulmana que quería destruir el cristianismo, en el año 1571; pero fueron vencidos por las fuerzas cristianas en la Batalla de Lepanto, en el mar de Grecia. El Papa san Pío V pidió a los ejércitos cristianos que llevaran el “arma del Rosario”. Como la gran y milagrosa victoria se dio el día 7 de octubre, el papa instituyó en este día la fiesta de Nuestra Señora del Rosario.
El mes de las misiones es una devoción para estimular aún más la misión evangelizadora que Cristo confió a la Iglesia. Mandó que sus discípulos fueran por todo el mundo, predicando el Evangelio y bautizando a todos.
Noviembre es el mes dedicado a las almas del purgatorio. 
El Día de Muertos, 2 de noviembre, está dedicado a las oraciones por todos los fieles difuntos. El Papa Pablo VI, en la “Constitución de las Indulgencias”, de 1967, estableció indulgencias parciales y plenarias para las almas del purgatorio, y determinó la semana del 1 al 8 de noviembre como la semana de las almas, en que podemos hacer que se beneficien de las indulgencias plenarias mediante una visita al cementerio para rezar por ellas, habiéndose confesado, comulgando y rezando por el papa (padrenuestro, ave maría, gloria al padre). Las almas, por ellas mismas no pueden conseguir su purificación; dependen de nuestras oraciones, misas, limosnas, penitencias, etc., por ellas.
Diciembre es el mes del Adviento y de la Navidad. 
Son cuatro semanas de preparación para la venida de Cristo en Navidad. Se hace una “corona de Adviento”, encendiendo una vela cada domingo, meditando ese tiempo de gracia. Es un tiempo propicio para la preparación espiritual y piadosa para celebrar la Navidad y también la segunda y definitiva venida del Señor. Es el tiempo del pesebre, que nos ayuda a meditar este gran misterio de la Encarnación del Verbo, que “se hizo pobre para que nos enriqueciéramos”, como dice san Pablo.


NOTIMATOVELLE

 PELÍCULA SOBRE LA VIDA Y OBRAS DEL VENERABLE PADRE JULIO MARÍA MATOVELLE

 La Comunidad de  sacerdotes Oblatos y  la Congregación de Religiosas Oblatas  emprenden el proyecto de realización de la Película de la Vida del  Venerable Fundador, el P. Julio María Matovelle, con el objetivo de que su legado sea conocido en el Ecuador y el mundo, nos hemos reunido en enero para revisar el guion que ya está elaborado por el Director y cineasta ecuatoriano César Carmigniani. Guayaquileño de gran trayectoria cinematográfica. 






Esperamos estrenarla en el mes de junio del 2019

sábado, 14 de noviembre de 2009

Laicos Matovellanos en Funes



Visión:
Seguir el Lema que Matovelle legó a sus dos Congregaciones: Ob Amoren Dei “Todo por amor de Dios” configurando nuestra vida con la de Jesucristo, especialmente en el misterio de la Divina Eucaristía, la oración y el testimonio de una vida comprometida en coherencia con los valores evangélicos.

Misión:
Ofrecer su vida para servir a sus hermanos/as en los lugares donde la Iglesia les pida, ejerciendo su vocación como agentes activos de cambio, buscando el establecimiento de una sociedad más justa, donde se vivan los valores cristianos, especialmente la caridad y el sacrificio, virtudes distintivas de la vida Oblata.


ESTATUTOS DE LOS LAICOS MATOVELLANOS

1. El Matovellano comprometido es aquel que ofrece su vida para servir a sus hermanos/as en los lugares donde la iglesia les pida. (familia, barrio, parroquia, misiones, etc).

2. El Laico Matovellano nace de la afinidad con Cristo que arriesga su vida para que otros tengan días mejores.

3. Comienza su pastoral en su mismo hogar, parroquia, grupos juveniles y encuentros de familia.

4. Está presente en su barrio, en el hospital, cárcel, asilo de ancianos, albergue de niños o en la misión donde el Señor le llame.
En la comunidad parroquial ayudará en actividades programadas como: Catequesis familiar, sacramental, creación de grupos de infancia misionera, juvenil y comprometiéndose con la misión en los lugares más desprotegidos.

En el lugar de trabajo son agentes activos, predicando con su ejemplo aquello que creen, buscando el establecimiento de una sociedad más justa, donde se vivan los valores cristianos, especialmente la caridad y el sacrificio, virtudes distintivas de la vida Oblata.

Las actividades apostólicas a nivel personal y comunitario han de ser desarrolladas con la creatividad, espontaneidad y decisión propias de una persona educada y cristiana. La ofrenda económica será destinada en el desarrollo de las actividades de la misma.

5. Si en la vida encuentra un hermano desesperado y si está solo “él llena esta soledad”, si alguien está triste él hace brotar la sonrisa, si alguien perdió la esperanza, él infunde un rayo de ilusión.

6. El Matovellano jamás exige recompensa, no exige nada, lo da todo, con su gesto generoso gana mucho, gana el placer de ser útil, sabe que su vocación es el amor, sabe que debe ir donde hay abandono y dolor, sabe enfrentarse a esos males, sabe acumular ilusión, serenidad, alegría, comprensión, ternura, fortaleza y una afinidad de tesoros de tesoros espirituales.

Su riqueza será alimentada desde el Evangelio y con la oración, Eucaristía y su devoción a la Virgen María.
Su oración será por medio de los Salmos y Cántico para los Fieles (Folleto) y el Rezo del Santo Rosario por las intenciones del Santo Padre, el Clero, Misioneros, la paz de los hogares, de la Patria y del mundo, por las vocaciones, etc. Dedicarán media hora diaria de oración en su casa.

En las reuniones lo harán comunitariamente con la reflexión de la Palabra de Dios.
Cada tres meses se hará un retiro espiritual.
Cada año se hará una convivencia grupal.

7. La familia Matovellana es la escuela que nos enseña a valorar y estimar la sabiduría del hogar a contagiar la riqueza de la fraternidad y a desempeñar como gente madura, ingeniándose la manera de sobrevivir en ambientes con personas diversas.

8. El ideal del Matovellano comprometido es integrar a muchas familias generosas y decididas al trabajo pastoral para construir el Reino.

9. Pueden pertenecer todos los hombres y mujeres que identificándose con los principios y normas de la Congregación, busquen dar parte de su tiempo de una manera gratuita, continuada y desinteresada, que tengan aptitudes psíquicas y morales adecuadas al servicio a realizar, lo soliciten por escrito para que sean aceptadas por parte de la comisión directiva.

1.Realizar la solicitud de ingreso
2.El ingreso se realizará con la aprobación de la Comisión directiva, después de un período mínimo de tres meses de prueba y una evaluación por parte del interesado.
3.Tendrá las siguientes obligaciones:
Comunicar por escrito con una antelación mínima de 30 días el deseo de pertenecer a la rama de los Laicos Matovellanos, y solicitar permiso con el tiempo suficiente en caso de ausencia temporal.

13. En caso de usar uniforme será el mismo que servirá para identificarse como Laicos Matovellanos, solo en fechas especiales.

14. El Laico Matovellano tendrá los siguientes derechos: Recibir información, formación, orientación y apoyo para el correcto desempeño de las tareas que le sean confiadas.

15.Tener derecho a elegir y ser elegido(a) para cargos de responsabilidad en la Comisión Directiva.

16. La Comisión Directiva tendrá como tarea fundamental la de animar y coordinar las actividades de la rama de los Laicos Matovellanos.

17. La Directiva de los Cooperadores Matovellanos estará integrada por: Presidente/a, Vicepresidente/a, Tesorero/a, Secretario/a.

18. Toda comunicación u observación se hará a través de la directiva, respetando siempre los niveles de autoridad y sus competencias.

19. La Asamblea General Ordinaria se realizará una vez al año, será la reflexión, evaluación y programación, la misma que será dirigida por la Madre Superiora General o su Delegada y la Hermana Consejera General de Apostolado.

20. La convocatoria a la Asamblea General ordinaria se realizará cada dos años y participarán en ella todos los cooperadores que tengan derecho a elegir de acuerdo al presente estatuto a quienes se les comunicará por escrito.

21. La Asamblea General electiva elegirá a tres escrutadores por mayoría de votos, que sin renunciar el derecho a elegir o ser elegidos, presidirán la elección, se encargarán de constatar que todos los presentes tengan derecho a emitir voto, recogerán los votos ya emitidos, abrirán las papeletas y darán a conocer los resultados de la votación. Para ser elegido reunirá todos los requisitos que exige el presente estatuto, haber conseguido una votación del 50% más uno de los válidos emitidos y ser ratificado por la Madre Superiora General y su Consejo.

22. La formación de los miembros de los Laicos Matovellanos, así como el acompañamiento espiritual estará bajo la responsabilidad de la Madre Vicaria General y el Presidente/a de la directiva.

23. El presente estatuto será revisado y actualizado en Asamblea General, convocada para la elección, quien podrá introducir los cambios necesarios, que deberán tener siempre el visto bueno de la madre Superiora y su Consejo.

21 de noviembre día vocacional  OBLATO